Texto sacado del libro Momo escrito por Michael Ende.

A Beppo le gustaban estas horas antes del amanecer, cuando la ciudad todavía dormía. Le gustaba su trabajo y lo hacía bien. Sabía que era un trabajo muy necesario.

Cuando barría las calles, lo hacía despacio, pero con constancia; a cada paso una inspiración y a cada inspiración una barrida. Paso-inspiración-barrida. Paso-inspiración-barrida. De vez en cuando, se paraba un momento y miraba pensativamente ante sí. Después proseguía: paso-inspiración-barrida.

Mientras se iba moviendo con la calle sucia ante sí y limpia detrás, se le ocurrían pensamientos. Pero eran pensamientos sin palabras, pensamientos tan difíciles de comunicar como un olor del que uno a duras penas se acuerda, o como de un color que se ha soñado.

Después del trabajo cuando se sentaba con Momo, le explicaba sus pensamientos. Y como ella le escuchaba a su modo, tan peculiar, su lengua se soltaba y hallaba las palabras adecuadas:

Ves Momo, las cosas son así: a veces tienes ante ti una calle larguísima. Te parece tan terriblemente larga, que crees que nunca podrás acabarla.

Miró un rato en silencio a su alrededor, entonces siguió:

Y entonces te empiezas a dar prisa, cada vez más prisa. Cada vez que levantas la vista ves que la calle no se hace más corta y te esfuerzas más todavía, empiezas a tener miedo, al final estás sin aliento, y la calle sigue estando por delante. Así no se debe hacer.

Pensó durante un rato. Entonces siguió hablando:

Nunca se ha de pensar en toda la calle a la vez, ¿entiendes? Sólo hay que pensar en el paso siguiente, en la inspiración siguiente, en la siguiente barrida. Nunca nada más que en el siguiente.

Este texto me lo ha acaba de mandar un amiguete por mail para que me sirva de consejo de cómo tengo que llevar mi recuperación, sin prisa pero sin pausa.
Y me lo manda porque me llamó ayer para charlar un ratico y fijo que me ha notado algo agobiada porque le explicaba que tengo una sensación rara y es que tengo la impresión como de que me hubieran operado ya hace meses (y apenas hace 30 días) y claro, me creo que puedo hacer ya vida normal, me pongo a ello y al poco rato estoy muertica de cansancio y con lo nerviosa y activa que yo soy por naturaleza puesss... me desespero.

Salvo por esos momentos puntuales... tengo que decir que me encuentro muy bien, todo me va genial y estoy con unas ganas locas de que llegue el día 24 para tener mi primera consulta médica y que me digan todos los resultados de las pruebas y análisis que me han hecho estos días.

Besicos maños para todos!