Ya terminé el cursillo del INAEM que estaba haciendo!!!

Aun recuerdo el miedo con el que empecé hace dos meses, que por mi cabeza no paraba quieto el pensamiento de que hacía como mil años que no cogía un libro y que encima empezaba el curso tres días tarde y mil chorradas más...

Ahora, un día después de terminar el cursillo, estoy contenta pero ayer me vine a casa con un sabor de boca algo agridulce.

El sabor dulce me lo daba:
.- El pensar que el curso ha estado muy bien. Salgo bastante satisfecha de lo que he aprendido aunque convencida de que por ahora no hay salida laboral clara para ésto, pero bueno, yo desde el principio lo ví como una formación complementaria que me sería útil una vez me sacara el título de Auxiliar de Geriatría que es en realidad lo que aspiro a tener en breve.
.- El profesorado, destacando a Carolina sobre las demás porque me gustó mucho como dió las clases, me encantaba escucharle las historias familiares que nos contaba como ejemplos y porque nos echó a muchas de nosotras una mano en temas en los que no tenía porque hacerlo. La echaré de menos... :)
.- Mis compañeras. Sobre todo Berta, Silvia, Sara y Raquel me cayeron genial desde el primer momento. Que buenos ratos he pasado con ellas, que buena gente son y que cariñico les tengooo!!! jejeje

El sabor agrio me lo daba:
.- Las dos semanas de prácticas, que fueron... para nada, una pérdida de tiempo porque apenas pusimos en práctica nada de lo que habíamos aprendido en el curso. Fué una pena.
.-La última semana de curso, donde se respiraba un ambiente tenso, sobre todo los dos últimos días. Yo no sé si eran las ganas de terminar el curso... Si fueron los más de 40º que tuvimos en mañolandia esos días... La tensión porque teníamos que presentar un proyecto de fin de curso el viernes... No sé.

La cosa es que yo pensaba que el día final de curso sería especial. Que presentaríamos los proyectos y luego habría un rato final para hacer un picoteo y una mini-despedida con buen rollo... Pues nah, ni despedida, ni buen rollo ni nadená.
Y el mal rollo empezó (creo yo) por la falta de respeto de un par de compañeras (sí, sólo dos pero muuuuuy pesadas), que nerviosas porque no habían currado una mierrrda en todo el curso y menos en esta última semana, se pusieron a ultimar detalles de su proyecto cuando las demás compañeras estábamos ya presentando el nuestro.

A ver... que tuvisteis el mismo tiempo que las demás, si no lo aprovechásteis... ahora os jodéis y no molestéis! xD

Y encima llega una de ellas y se medio-defiende diciendo "es que este curso tendría que haber sido de 500 horas", con lo que se llevó mi contestación diciéndole algo así como: "Pues no, lo que tenías que haber hecho es acudir cada día desde las 9 de la mañana hasta las 2 de la tarde como las demás y te hubiera sido suficiente, pero claro, si vienes un par de horas cada día... Así te va." Y se me quedó mirando con la boca abierta hasta las rodillas pero muda, que no supo qué contestarme...

En fin... Ya pasó todo y como siempre me quedo con el lado positivo de todo ésto que se resume en que me he visto capaz de retomar el hábito de estudio, que he aprendido un montón de cosas nuevas e interesantes y que he conocido a varias compañeras y profesoras a las que cogí un montón de cariño y con las que espero no perder el contacto.

Creo que a un curso de 200 horas no se le puede pedir mucho más :)